El Aire Sucio

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Muchas veces durante una carrera hemos podido ver cómo los coches tenían dificultades para adelantar, aunque se veía claramente como el coche perseguidor tenía un ritmo más alto que el que defiende. En muchos casos vemos como el coche de atrás es capaz de recortar mucho tiempo al que va delante mientras hay una diferencia de varios segundos entre ellos, pero al alcanzar a su contrincante, parece desinflarse y no ser capaz de consumar el adelantamiento. Y esto es, en gran parte debido al aire sucio.

Los monoplazas de Fórmula 1 actuales, con su agresiva aerodinámica, deben una gran parte de su rendimiento a la carga que son capaces de generar con el flujo de aire que atraviesan. Por tanto, la velocidad y el comportamiento del coche están estrechamente ligados a que el aire que recorre por todos sus apéndices y soluciones aerodinámicas se encuentre en las condiciones para los que estos fueron diseñados.

Los coches están diseñados para funcionar bajo unas condiciones aerodinámicas concretas. © Sergi Merino Navarro

Pero uno de los problemas que nos genera el reglamento aerodinámico actual es que, aunque se consiguen coches rapidísimos, el agujero que deja en el aire el paso de uno de estos monoplazas es enorme. Y esto perjudica a todo aquello que venga detrás, pues se encontrará que el aire no está como debería estar.

Esa gran turbulencia que se genera al paso de estos coches es lo que conocemos como aire sucio. Se trata de un flujo turbulento que no tiene las condiciones para que la aerodinámica funcione bien, por tanto, el coche perseguidor pierde agarre y muchas veces también capacidad de refrigeración. Y todo eso dificulta los adelantamientos.

Más allá de los posibles mapas de motor defensivos o las maniobras que pueda llevar a cabo un piloto para evitar que le adelanten, su mayor aliado en la Fórmula 1 actual, es la estela de aire turbulento que arrastra su coche. Esta estela evitará que el piloto perseguidor pueda acercarse en las zonas de curvas rápidas y de media velocidad, en las que la carga aerodinámica juega un papel esencial. Lo que hará que al inicio de la recta los coches se encuentren suficientemente separados como para que no se pueda producir un ataque por parte del coche que intenta adelantar.

Podemos hacernos una idea de esa turbulencia si la imaginamos como el «spray» que se genera en carreras en mojado.

Tras la normativa para 2019 que limitaba el desarrollo de los alerones delanteros y simplificaba su diseño, se consiguió limitar una pequeña parte del aire sucio generado. Pero sigue siendo uno de los factores determinantes en cuanto a las luchas en pista, y aunque se pretende minimizar, es uno de los enemigos a batir si se quieren más batallas cuerpo a cuerpo en la Fórmula 1 del futuro.

Foto de portada: © Sergi Merino Navarro

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