El Pit Lane

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Aunque la acción en la pista es la que normalmente se lleva toda la atención, muchas veces las carreras se deciden por el factor estratégico. Los neumáticos, las paradas… todos esos factores de los que se ha hablado y debatido largo y tendido. La realidad es que el paso por los boxes decide, y mucho, el resultado de las carreras. Y eso convierte al pit lane en una parte más de la pista en cuanto a competición se refiere.

La calle de boxes suele transcurrir paralela al circuito, normalmente en la zona de la recta de meta. Aunque pueda parecer, a veces, que una calma aparente la inunda durante la carrera, bastan unos segundos para que se desate el caos, los mecánicos se preparen y todos los coches tengan prisa por coger el estrecho carril que les lleva a sus garajes.

El pit lane es donde se llevan a cabo las paradas, ese factor tan crucial durante la carrera. En él, y en diferentes garajes, es donde los equipos trabajan en los coches a lo largo del fin de semana. Cada equipo cuenta con su espacio de trabajo, ya sea en el interior, o en el cajón exterior, donde se detiene el coche y en el que se disponen todas las herramientas y sistemas para llevar a cabo una parada.

pit-lane dos carriles
Aunque pueda parecer estrecho, el pit lane cuenta con dos carriles: uno para detenerse y otro para el paso de los coches. Foto: Sergi Merino Navarro

La calle de boxes cuenta con dos carriles bien diferenciados: el carril lento y el carril rápido. El lento es el que usa el coche para detenerse. Es donde los equipos marcan sus cajones y se actúa sobre el coche. Una vez llevado a cabo el trabajo, el piloto se reincorpora el carril más exterior. La circulación por el pit-lane está regulada y la velocidad máxima no puede superar los 80 km/h en ningún caso en los circuitos convencionales. En otros, como Mónaco y Singapur, el límite se rebaja a 60 km/h debido a la estrechez y a la configuración del circuito.

Un semáforo en la entrada y otro a la salida señalizan si está permitida la entrada y/o salida del carril de bóxes. Estos semáforos son operados por dirección de carrera y se puede tomar la decisión de cerrar el carril si hay algún incidente que ponga en peligro a los mismos pilotos o a los mecánicos. No hay que olvidar que, en la calle de boxes, los mecánicos entran en contacto directo con los coches en régimen de carrera. Con todos los peligros que eso comporta. Por eso es obligatorio el uso de cascos y monos ignífugos para todos ellos.

Caos pit-lane
Durante las sesiones, la calle de boxes puede pasar de la calma al más absoluto caos en cuestión de segundos.

Si bien la zona es accesible para los fotógrafos y demás personal acreditado durante las sesiones de libres, una vez empezada la calificación y durante la carrera, todos ellos quedan confinados a la zona del muro de boxes. Esta medida de seguridad la impuso la FIA tras un incidente en 2013 en el que un reportero de la BBC fue arrollado por una rueda desprendida durante una de las paradas.

Las calles de boxes son parte de los circuitos. En ellas se han decidido muchas carreras y han sido el foco de atención en numerosas ocasiones. Aunque muchas veces sea la pista la que acapare todos los focos. El pit lane es donde no para la acción. Donde se deja todo listo antes de encender los motores, donde se pueden sentir los nervios cuando el coche está en pista y donde sigue el trabajo cuando vuelve el silencio.

calma pit-lane
Tras un fin de semana de carreras, la calma y el silencio reinan en el pit lane al caer la noche. Foto: Sergi Merino Navarro
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