El ICE

0
Comparte

La Fórmula 1 cuenta, desde 2014, con las unidades de potencia más complejas de la historia. En ellas la potencia térmica y la eléctrica se combinan para conseguir una tremenda eficiencia. En esas unidades, la parte más tradicional sea, quizás, el motor de combustión interna o ICE, por sus siglas en inglés.

El ICE es básicamente donde el aire y el combustible se mezclan y se queman para producir la explosión. Esta mueve el pistón y acciona el cigüeñal, que transmite la energía de esas explosiones para mover el coche. Estos motores son de inyección directa de gasolina, lo que significa que la gasolina se inyecta directamente dentro de la cámara de combustión, como en la mayoría de coches de calle.

El ICE en los motores actuales:

La normativa introducida en 2014 redujo la cilindrada y el tamaño del motor hasta ser un V6 turbo de 1600 cc. Esto suponía un desafío para mantener o incrementar los niveles de potencia, al disponer de menos capacidad. Sin embargo, la hibridación y la reaparición del turbocompresor allanaron el camino para llegar a los desempeños actuales, que superan los 1000 cv de potencia.

La parte trasera de la carrocería es muy importante en el apartado aerodinámico. Y debe adaptarse a la forma del motor y viceversa.

El hecho de que sean motores de tan poca cilindrada permite que sean muy pequeños en tamaño y por tanto en peso. Todo ello repercute en una mejor dinámica del vehículo al no comprometer el reparto de pesos del monoplaza. Además, su reducido tamaño permite a los equipos empaquetar mucho mejor todos los componentes bajo la parte trasera de la carrocería. Una zona crítica para la aerodinámica y, por tanto, para el comportamiento del coche.

Hay que tener en cuenta que junto al ICE, las unidades de potencia equipan complejos sistemas de aire, aceite y agua que permiten que todo siga funcionando. Estos se encargan tanto de lubricar como de refrigerar todas las partes para mantenerlas en su temperatura de trabajo y evitar problemas mecánicos. No hay que olvidar que las temperaturas que se alcanzan en la cámara de combustión pueden superar fácilmente los 2500 ºC.

El empaquetado de los componentes es crítico. Por lo que un motor más pequeño es beneficioso en este sentido.

Futuro desarrollo:

Estos motores han sido una gran área de desarrollo a lo largo de los últimos años, si bien se van a congelar para las próximas temporadas. En todo caso la constante investigación sobre ellos, ha permitido que se haya superado por primera vez la barrera del 50% de rendimiento térmico en un motor de combustión. Un hecho jamás alcanzado hasta la introducción de las actuales unidades de potencia híbridas.

Gran parte de las ganancias de rendimiento y potencia que se han visto en estas últimas temporadas se han debido, no solo al desarrollo de los motores en sí, sino también a la investigación que se lleva a cabo alrededor de los combustibles. Esta área es una de las que puede aportar los mayores aumentos de caballos de un gran premio a otro sin tener que cambiar componentes de la unidad de potencia. Por lo que tomará aún más protagonismo ahora que se va a congelar el desarrollo de los motores.

Al congelarse los motores, el trabajo se centrará en el desarrollo de los combustibles. Foto: Sergi Merino Navarro
Quizá te interese
Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *