Los neumáticos de lluvia

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La lluvia. Un curioso elemento. Querido y odiado a partes iguales. Ese invitado que muchos esperan durante un fin de semana de carreras. Capaz de revolucionar el que seguramente sea el deporte más tecnológico del mundo. Cuya aparición nos ha traído algunas de las carreras más locas de la historia del automovilismo. Poco se puede hacer para luchar contra la meteorología. Montar neumáticos de mojado, prepararse para lo peor y esperar lo mejor.

Aunque la primera imagen que se nos viene a la cabeza cuando pensamos en una carrera de Fórmula 1 sea, seguramente, la de los coches compitiendo en bonitos y soleados paisajes, eso no siempre es así. A veces, el calorcito desaparece, el cielo se nubla y el día deja de ser tan apetecible. Sobre todo, si uno se halla en el circuito y sin un sitio en el que resguardarse. Pero lo mismo les pasa a los equipos. La aparición de la lluvia puede comprometer todas sus previsiones. Y las condiciones de trabajo ya no son las ideales.

La puesta a punto del coche cambia, el trabajo se multiplica y la competición se convierte en un reto para ingenieros y pilotos. Pirelli cuenta en su gama de neumáticos disponibles para un Gran Premio con dos compuestos pensados para hacer frente a la lluvia: el intermedio y el de lluvia extrema. Ambos llamados Cinturato por la marca italiana, pero con características diferentes para cada uno de ellos.

Neumáticos intermedios:

Neumáticos intermedios
La banda verde identifica a los neumáticos intermedios. Su dibujo sinuoso ayuda en condiciones de poca agua.

El intermedio se identifica con marcas verdes en su flanco y se usa para condiciones algo menos severas. Su monta se suele reservar para momentos de poca agua en la pista, en los que los neumáticos lisos ya no son tan efectivos pero la poca humedad en el asfalto sobrecalentaría y destrozaría los de lluvia extrema. Gracias a su dibujo en la cubierta, permite mantener mejor la temperatura de la goma y que cada rueda evacúe hasta unos 30 litros de agua por segundo a 300 km/h. Así los pilotos pueden confiar en su monoplaza, aunque el asfalto esté algo húmedo.

Neumáticos de lluvia extrema:

Pero cuando las cosas se ponen feas de verdad es hora de buscar los neumáticos de banda azul. Estos han sido diseñados para condiciones de lluvia extrema y en las que el agua en la pista ya es importante. El dibujo del neumático es mucho más agresivo y Pirelli anuncia que pueden evacuar hasta 85 litros de agua por segundo a 300 km/h. Para poner esos números en contexto, con el agua que desplaza un monoplaza con cuatro de estos neumáticos montados a esa velocidad, se llenaría una bañera en menos de un segundo. Además, como curiosidad, los neumáticos de extrema lluvia tienen un diámetro 10 mm mayor que el resto de compuestos para mejorar las capacidades sobre el agua.

Neumáticos de lluvia extrema.
El perfil mucho más agresivo de la banda de rodadura, de las gomas de banda azul, permite evacuar mucha más agua.

En ambos casos, los equipos disponen de juegos adicionales de estas gomas dentro del cómputo de juegos disponibles para un fin de semana. Y el reglamento de neumáticos cambia una vez se declara la sesión sobre mojado. Pues cuando el agua empieza a caer es cuando el trabajo en los boxes se dispara. Es hora de replantear la estrategia. Porque saber cuándo montar cada compuesto puede significar la diferencia entre el éxito o el fracaso.

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