F1 Básica: el rebufo

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En todas las categorías del automovilismo, incluso en la más pequeñas, es común ver como los coches intentan pegarse al piloto que tengan delante lo máximo posible. Sobre todo, en las rectas. Muchas veces esto lleva a que el piloto de atrás consiga un poco más de velocidad aparentemente y pueda intentar un adelantamiento. Y esto, es gracias al rebufo.

El rebufo no es más que aprovechar la estela del coche de delante para ganar algo de velocidad. Esto se debe a que, al pasar un vehículo, este desplaza una gran cantidad de aire a su alrededor. Dejando lo que podríamos entender como un agujero en el viento. Por tanto, el coche de atrás se encuentra con una aire menos denso y más fácil de penetrar. Eso comporta una reducción de la resistencia al avance y, por tanto, una mayor facilidad para ganar velocidad.

Este factor juega, desde siempre, un importante papel en el mundo del motor. No solo en las carreras, también en sesiones de calificación y práctica. Es el caso de la Pole Position de Charles Leclerc en el Gran Premio de Azerbaiyán 2021. En el que un buen rebufo en la larguísima recta de Bakú y una bandera roja en los últimos compases de la Q3 le valieron para conseguir la primera posición de salida a bordo de un Ferrari que debía estar unas filas más atrás en esa pelea.

Rebufo adelantamiento
Conseguir un buen rebufo en una recta puede ayudar, y mucho, para intentar un adelantamiento

El poder de pegarse al coche de delante puede ser enorme. Puede significar ganar varias décimas si se consigue hacerlo bien. Sin embargo, si no se lleva a cabo adecuadamente puede suponer una pérdida de tiempo debido a que el coche perseguidor perdería carga aerodinámica y, por tanto, rendimiento en su paso por curva. Por lo cual, la línea entre el buen rebufo y el aire sucio es muy delgada. Tanto, que a veces los equipos prefieren no arriesgarse a ello ni coordinando a sus dos pilotos.

Este factor es especialmente determinante en circuitos con largas rectas o en los que la velocidad en las rectas prime sobre el paso por curva. En pistas como Monza o Bakú, conseguir un rebufo puede ser vital, sobretodo en la calificación. Es por ello que hemos visto a los pilotos hacer cola antes de la recta para no ser el primero en lanzarse a ella, y hacerlo pegado a otro piloto para exprimir al máximo su coche. Hasta el punto de llegar al GP de Italia de 2019, en el que los coches se acumularon antes de la parabólica y algunos de ellos se quedaron sin el último intento en Q3.

Rebufo Monza 2019
El GP de Italia de 2019 se recordará por las imágenes de todos los coches juntos pra buscar un rebufo en la Q3

El rebufo es, por tanto, un arma de doble filo. Puede ser una gran ventaja en las rectas. Lanzarte a través de ellas a velocidades superiores gracias a un aire menos denso y pesado con el que el coche debe pelear menos. Puede valer adelantamientos, posiciones en la parrilla de salida e incluso carreras. Pero hay que tener claro cómo usarlo. Estar cerca para aprovechar la estela, pero lejos para que el aire sucio no lastre al monoplaza en otras partes del circuito. Y solo los pilotos más listos saben aprovechar al máximo la oportunidad.

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