Romain Grosjean vuelve a nacer tras un terrible accidente

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Que levante la mano el que no haya sentido como se le congelaba el corazón cuando Lewis Hamilton estaba negociando la curva 4 del circuito de Baréin y al fondo se ha visto como Romain Grosjean se salía descontrolado y ha terminado con su Haas en llamas, atrapado bajo el guardarraíl. Al final, tanto la seguridad activa como la pasiva han hecho su trabajo para proteger la vida del piloto francés de Haas.

De hecho, él mismo se ha pronunciado ya a través de sus redes, para agradecer el apoyo y el trabajo de todo el mundo hoy y para confirmar que precisamente el criticado HALO es lo que le ha salvado la vida. La FIA ha anunciado, además, que las secuelas del accidente tras la exploración médica es solo algunas quemaduras leves en manos y tobillos, sin ninguna fractura.

Seguridad activa

Tras comprobar la dureza y los daños del accidente, dirección de carrera, capitaneada por Michael Masi ha detenido la carrera en seco. El accidente se producía cuando Lewis Hamilton llegaba a la frenada de la curva 4 y antes de que el Mercedes negro del británico llegase a la quinta ya se han ondeado las banderas rojas para detener de forma temporal la carrera y que los demás mecanismos de seguridad activa hiciesen su trabajo.

El coche de seguridad que siempre acompaña al pelotón por detrás en la primera vuelta de un Gran Premio ha llegado tan rápido como ha podido. En este caso, el protagonista no ha sido Bernd Maylander, sino los acompañantes del piloto del Mercedes AMG que actúa de coche de seguridad. Hablamos del doctor Ian Roberts, pero también del copiloto y ayudante de Maylander, Alan van der Merwe, quienes han acudido antes que nadie a la zona del accidente.

Ayudados por los comisarios que trataban de apaciguar la violencia de las llamas, han ayudado a Romain Grosjean que ha podido salir por su propio pie, comprobando que no solo estaba consciente, sino que no parecía dar signos de lesiones graves tales como roturas musculares u óseas. Le han acompañado hasta el coche médico donde le han realizado los primeros chequeos para luego acompañarle hasta la clínica del circuito para sus primeros exámenes médicos.

Seguridad pasiva

En este apartado entra no solo lo que es el coche con todos sus dispositivos, sino también la seguridad que también se va mejorando año tras año y vemos en los circuitos, aunque a veces pasan desapercibidas. En este caso se trata de un guardarraíl como el que podemos ver en las carreteras por las que podemos circular en el mundo real.

No se trata del mejor sistema en los circuitos y a las pruebas hay que remitirse, puesto que Romain Grosjean se ha quedado encajonado y a falta de un examen exhaustivo de las causas, no hay que descartar que dicho guardarraíl fuese el causante de las llamas en el Haas de Grosjean, una vez que la parte delantera de su monoplaza se colase en el interior de la protección, partiendo posteriormente en dos la parte delantera con la trasera.

De hecho, una prueba más de que ese muro no era el ideal fue ver como cuando había que arreglarlo para poder reanudar la carrera, el guardarraíl fue substituido por un muro de hormigón que lo que hubiese propiciado seria que el coche, fuera de todo control por parte del piloto, rebotase. De esta forma, quizás, hubiera sido posible que las llamas no hubiesen aparecido.

El monoplaza

Sin embargo, si de algo puede estar agradecido Grosjean es de la existencia, sobre todo del halo, pero también de la robustez del habitáculo de un Fórmula 1. A las pruebas gráficas hay que remitirse. Pocas cosas van a ser reaprovechables del Haas del francés, probablemente nada lo sea, pero lo que es cierto es que el habitáculo, también conocido como cockpit, se ha mantenido intacto.

Más allá del aspecto calcinado tras el paso de las llamas, el habitáculo del Haas no presentaba ni una sola abolladura, mientras que el resto del monoplaza que se había repartido los efectos del impacto presentaba una imagen de destrozo general. Otra cosa no, pero este accidente habla muy bien de lo protegidos que van los pilotos en los monoplazas.

No obstante, hoy hay que hablar del halo. Si, ese sistema de seguridad que muchos criticaron por su aspecto poco estético o feo. Después de lo visto hoy ya ha valido la pena. El dispositivo ha aguantado firme en su posición para proteger la parte más vulnerable del piloto, la cabeza. Grosjean ha atravesado el muro, pero su casco no ha presentado ni un rasguño, todos se los ha llevado un halo que ha actuado de ángel de la guarda del francés.

Al final, por eso se introdujo este sistema de seguridad, para que la muerte de Jules Bianchi no haya sido en vano y sirva para que sus colegas de profesión, sus compañeros y sus amigos no se dejen la vida donde él, lamentablemente, se la dejó. De hecho, de no haber existido el halo el desenlace hubiese sido, muy probablemente, fatal.

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