El Virtual Safety Car

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En las carreras, los incidentes son un tema recurrente. Toques, salidas de pista, problemas mecánicos, etc. Es normal ver coches parados en la pista, piezas de fibra de carbono o demás impedimentos que evitan que la carrera pueda seguir con normalidad. En esos casos es importante neutralizar la carrera para que se pueda solucionar ese problema antes de volver a competir. Y una de las incorporaciones más recientes de la FIA en ese aspecto es el Coche de Seguridad Virtual o Virtual Safety Car.

Este sistema se basa en marcar un ritmo constante al que deben rodar los pilotos y que la FIA establece. Esto permite ralentizar a los coches sobre la pista para poder trabajar en ella de forma más segura, pero evitando los reagrupamientos y demás circunstancias que implica el coche de seguridad convencional. Para ello, la FIA establece un tiempo de vuelta estándar en régimen de carrera, sobre el cual, aplica una suma de tiempo de un 30%. Por tanto, el tiempo por vuelta de los pilotos en régimen de VSC (Virtual Safety Car) deberá seguir la regla del 130% sobre la vuelta estándar.

Los pilotos pueden aplicar esa regla tan solo apretando un botón en su volante. El coche se pone en un modo específico y la pantalla les informa del ritmo que deben seguir en forma de un diferencial de tiempo al que deben ajustarse. Apretar ese botón, entonces, es como poner la carrera a cámara lenta. Los coches ruedan más lentos pero las distancias entre ellos se mantienen, al menos teóricamente.

Virtual Safety Car
El período de VSC permite neutralizar la carrera sin reagrupar los coches. Lo que mantiene las distancias entre los pilotos.

Mantenerse dentro de ese diferencial, pero lo suficientemente cerca para no ser más lento de lo establecido es todo un reto. Está claro que la velocidad no será perfectamente constante ni adecuada en cada momento, por lo tanto, los pilotos pueden ir por encima del ritmo marcado siempre que, dentro de cada mini-sector de control, se circule por debajo del ritmo establecido como mínimo una vez. Siempre dentro de lo establecido, claro. Estos sectores de control, unos 20 en total, están repartidos a lo largo del circuito y suelen coincidir con los puestos de comisarios.

Esta idea viene prestada del llamado Full Course Yellow o Código 60 que ya se utilizaba en los campeonatos de resistencia. En ellos se usa un sistema algo más sencillo que establece una velocidad máxima a la que pueden circular los coches sobre la pista en lugar de un diferencial de tiempo. Pero, al fin y al cabo, se basa en ralentizar por igual a todos los participantes manteniendo su posición relativa sobre la pista.

Parada Virtual Safety Car
El Pitlane se mantiene abierto bajo VSC. Al perder menos tiempo en la parada, los equipos lo usan estratégicamente.

Cuando el período de Virtual Safety Car termina, los pilotos reciben un aviso con entre diez y quince segundos de antelación antes de que se ondee la bandera verde. Durante ese tiempo deben estar atentos a la resalida, de forma que estén cerca del ritmo ideal, pero sin superarlo. Pues el reglamento establece que en el momento de la resalida el piloto debe estar por detrás del ritmo de Coche de Seguridad Virtual. Si no, este será penalizado. Por lo tanto, es conveniente estar muy atento al tiempo, particularmente en ese período.

El Coche de Seguridad Virtual es, para que se entienda fácilmente, como si cada coche dispusiera de su propio coche de seguridad sobre la pista. Como el coche “fantasma” que nos podemos encontrar en la mayoría de videojuegos de carreras. Salvo que, en este caso, no se ve. Y la forma que tienen los pilotos de seguirlo es mediante los tiempos que les dicta su volante.   

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