El coche de seguridad: nacimiento y desventuras de un elemento vital

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A día de hoy, el coche de seguridad o Safety Car es un concepto que no nos es lejano y, de hecho, lo consideramos tan natural que no nos resulta extraño ver a un deportivo de calle con sus debidas modificaciones de seguridad en pista con los Fórmula 1. Desde hace tiempo, este vehículo se ha transformado en una bestia de los asfaltos capaz de poner a raya a los monoplazas más rápidos de la historia al aparecer, ralentizando la marcha para permitir que la pista sea limpiada o para asegurarse de que las condiciones son óptimas para la competición. Esto no siempre fue así ni muchísimo menos.

En tiempos recientes, hemos visto los modelos de la marca Mercedes-AMG, la división deportiva de altas prestaciones de Mercedes-Benz, ser los protagonistas de la seguridad de la Fórmula 1 pero, desde esta temporada, Aston Martin se ha sumado a estas labores. En el pasado Gran Premio de Baréin, el Vantage debutó como Safety Car tras el accidente de Nikita Mazepin en la primera vuelta y no será la última vez que lo veamos, pues se alternará con el Mercedes-AMG GT. Pero, si echamos un poco la vista atrás, nos encontraremos con que no siempre la palabra «deportivo» estuvo vinculada al concepto del coche de seguridad.

¡Un coche se ha colado en la pista! El caos del Gran Premio de Canadá de 1973

Aunque en tiempos pasados era habitual ver coches de la organización en los alrededores de la pista con la misma naturalidad que una valla o un muro, el concepto de un coche dentro del asfalto y frente a los monoplazas por razones de seguridad fue tan novedoso como precipitado. El penúltimo Gran Premio de la temporada de 1973, año que vería cómo Jackie Stewart se proclamaba campeón por última vez, pasaría a la historia como la última victoria de Peter Revson con McLaren o la última carrera del propio Stewart, pero también como la primera aparición del coche de seguridad.

Antes incluso de la carrera, durante el conocido como drivers parade, un Porsche 914 amarillo con dos banderas del mismo color ondeando en su parte trasera lideraría la marcha, ignorando que pasaría a la historia de la Fórmula 1. Nos remontamos a la vuelta 32 de este lluvioso Gran Premio, disputado en un circuito de Mosport marcado por sus profundos desniveles y su peligrosidad. En la quinta aparición de Jody Scheckter con el tercer McLaren, el sudafricano sufriría un accidente con el francés François Cevert, esparciendo restos de sus monoplazas por la pista. Lo que antiguamente sería considerado una bandera roja se tornaría en la aparición del Porsche 914 amarillo.

El problema vendría cuando su aparición provocaría que el caos reinase en pista. En esos instantes de la prueba, el liderato se alternaba entre Emerson Fittipaldi, Jean-Pierre Beltoise y Jackie Stewart, pero el coche de seguridad se colocaría frente al Iso-Marlboro de Howden Ganley, que rondaba la octava posición. Ante lo inesperado de este hecho, el desbarajuste sería tal que los resultados de aquella carrera, disputada a 80 vueltas, tardarían varias horas en confirmarse.

El limbo de los años 90

Tras el jaleo de aquel Gran Premio de Canadá, el coche de seguridad quedaría apartado de las pistas, reduciéndose a apariciones muy espontáneas de vehículos de Lamborghini con logotipos de la Fórmula 1 en varios Grandes Premios como Mónaco o Canadá, aunque su uso no sería necesario al no darse una situación de extrema necesidad. Tras diversas probaturas en Gran Bretaña y Francia durante 1992, sería otro coche italiano el destinado a ser, para muchos, el primer Safety Car oficial de la Fórmula 1.

En el Gran Premio de Brasil de 1993 debutaría el Fiat Tempra, un modelo algo más serio de la casa italiana y de éxito en el país brasileño con alrededor de 130 caballos que sería dotado de luces de emergencia y logotipos de Safety Car. Bajo una carrera muy lluviosa, el caos y varios accidentes, entre ellos el de Alain Prost al perder el control debido al aquaplaning en la curva 1, provocarían la salida del coche de seguridad durante unas 10 vueltas. Ese mismo coche de seguridad sería el que, tras la carrera, debería recoger a un Ayrton Senna que se quedaba tirado con su victorioso McLaren MP4/8 frente a una marabunta de seguidores brasileños.

Desde ese momento, la colocación del Safety Car quedaría en manos del organizador de la prueba, por lo que pasaríamos por diversos modelos actualizados para cumplir con las funciones de coche de seguridad. Desde un Fiat Tempra pasaríamos a un Ford Escort en Gran Bretaña y así hasta 1996, momento en el que, tras la aparición de un Renault Clio Williams en el Gran Premio de Argentina de ese año, cambiaría el curso de la historia del coche de seguridad con el primer Mercedes destinado a esa labor.

Mercedes y la seguridad de la Fórmula 1, una vinculación casi eterna

No sería hasta el Gran Premio de Bélgica de 1996 cuando el Mercedes C36 AMG haría acto de presencia tras un trompo de Jos Verstappen en la vuelta 11. El primer modelo de la marca de la estrella al frente de un periodo de neutralización permanecería en pista hasta la vuelta 17, momento en el que David Coulthard relanzaría la carrera tras una amplia variedad de paradas en boxes. La dinámica estratégica del coche de seguridad había nacido de forma definitiva y, desde este año, Mercedes pasaría a ser el distribuidor oficial de uno de los vehículos más importantes de una carrera de Fórmula 1.

Eso sí, tras tan solo dos usos, el C36 AMG daría paso al Mercedes CLK 55 AMG, manteniendo la línea de vehículos menos deportivos y más «cómodos», aunque sin olvidarse de su excelente rendimiento en manos de pilotos profesionales. No sería hasta el año 2000 cuando debutaría al volante del coche de seguridad Bernd Mayländer, el piloto del DTM que se haría con el asiento de piloto oficial del Safety Car que perdura hasta el día de hoy.

BoxInThisLap auf Twitter: "Evolución de los Safety Car de Mercedes en la #F1  ¿Cual os gusta mas?… "

Con la llegada de la pasada década, la imagen del coche de seguridad de Mercedes comenzaría a tornarse más deportiva, pasando del Mercedes CLK 63 AMG al más poderoso y veloz Mercedes SLS AMG, el coche de seguridad más utilizado en la historia de la Fórmula 1 con hasta 68 apariciones entre 2010 y 2014. Este debutaría en el Gran Premio de Australia de 2010 tras el duro accidente de Kamui Kobayashi contra Nico Hülkenberg y Sebastién Buemi en la primera vuelta. El actual coche de seguridad, el Mercedes-AMG GT, debutaría en 2015 a la par que el Virtual Safety Car, un avance que permitiría al Safety Car físico no intervenir tan a menudo y evitar reagrupamientos ante situaciones que se podrían solucionar con más brevedad.

A partir de 2021, Aston Martin y Mercedes se repartirán la labor de comandar estos periodos en los que la carrera debe ser ralentizada sea cual sea la razón. La marca de la estrella, como ya habéis visto, se ha mantenido vinculada a la Fórmula 1 durante ya más de dos décadas y, por primera vez en la historia, serán dos nombres los que distribuyan tanto el coche de seguridad como el también importantísimo coche médico de la Fórmula 1. ¿Cuál ha sido vuestro favorito hasta el día de hoy?

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