Matra o cómo triunfar en la Fórmula 1 como dos equipos oficiales

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Muchos son los proyectos en la Fórmula 1 cuya ambición a veces supera a sus propias posibilidades. La gran mayoría de estos, no suelen terminar con el final deseado y comparten el trágico final común de la desaparición del deporte, tras un paso sin pena ni gloria o incluso sin llegar a participar.

Sin embargo, a finales de los años 60 hubo un sueño de altas miras que sí que pudo cumplirse. Hoy recordamos el sueño de Jean-Luc Lagardère, la historia de Equipe Matra Sports, el equipo que apostó todo por competir y ganar en la Fórmula 1. Y que, no contento con eso, triunfó en otra gran competición: las 24 Horas de Le Mans.

La posguerra y Nueva Revolución Industrial

En 1947 y en plena recuperación de la II Guerra Mundial, surgió en Francia un movimiento industrial revolucionario. Dentro de este auge de sectores industriales, nació Societé Anonyme des Engins Matra, una sociedad dedicada a la aeronáutica y fabricación de armas. A pesar de emplear la mayoría de sus esfuerzos en el diseño y armado de misiles especiales, Matra mostraba un especial interés por el mundo de la automoción.

De esta forma, Matra se convirtió en un inversor importante de Automobiles René Bonnet. El fabricante francés de deportivos de calle y competición, llamó la atención de Matra y, de hecho, no tardaron en colaborar juntos y sacar proyectos como el Matra D’Jet, un deportivo en el que Matra participó activamente durante el diseño de la fibra de vidrio.

Las ambiciones del fabricante de armas consumieron a Bonnet, hasta tal punto que en 1964, fueron absorbidos por Matra. De la mano del entusiasta Jean-Luc Lagardère nació Matra Sports, una división que iría más allá de los deportivos, hacia el mundo de las carreras.

Dos ambiciones, la unión de Jean-Luc Lagardère y Ken Tyrrell

Al mismo tiempo que Matra se adentraba en el mundo de la competición, un piloto de Fórmula 2 se topaba con la dura realidad de que no valía para la máxima categoría de pilotos. Este muro psicológico confrontaba con su amor por la competición y los coches, por lo que decidió agarrarse al mundillo con una última baza y se centró en gestionar su propio equipo. Aquel piloto era Ken Tyrrell y de su lucha entre la frustración y amor por la Fórmula 1, Tyrrell Racing Organisation empezó a hacerse su hueco.

Tyrrell comenzó por categorías inferiores, dando la alternativa en monoplazas a jóvenes promesas como Jacky Ickx, John Surtees o incluso Jackie Stewart. Tuvo éxito inicialmente, por lo que BRM le dio el mando de su división de Fórmula 2. El equipo oficial de Fórmula 1 decidió que la encargada de la fabricación del coche fuera una compañía que estaba sonando fuerte en el sector… Aquella compañía era Matra.

De esta forma, Ken Tyrrell y Jean-Luc Lagardère fueron «obligados» a conocerse. Se podría decir que contaron con cierto éxito en su primera toma de contacto, por lo que ambos decidieron juntar sus medios y ambición y lanzarse con todo de cabeza a la Fórmula 1, a su sueño.

El Matra International de 1968 con el que Jackie Stewart venció en Zandvoort. | Fuente: Pinterest

Matra Sports y Matra International, un novato llega a la Fórmula 1 por la puerta grande

Matra entró en la Fórmula 1 con su propia división: Matra Sports. Pero, tras las buenas sensaciones compartidas en Fórmula 2 y gracias al interés de Elf y Ford, se creó una «segunda armada», capitaneada por Ken Tyrrell: Matra International. La unión estratégica entre Jean-Luc Lagardère y Ken Tyrrell era simple. Matra ponía el chasis y fabricación fundamental del coche y equipaba dos motores: su propia unidad y un Ford en Matra Sports y un prototipo de Ford Cosworth en la división de Tyrrell. De esta forma, Matra podía asegurar su inicio con lo básico en la máxima categoría, y al mismo tiempo el desarrollo simultáneo.

Lo que no esperaban es que esta alianza funcionara tan bien. Aquel coche contaba con una innovación que por poco les dio el Mundial. El nuevo motor Ford Cosworth DFV venía con una reinterpretación de la estructura del tanque del combustible. Se inspiraron en diseños readaptados de la aviación y gracias a ello consiguieron encajarle un chasis 15kg más ligero que el de los demás. Con la dirección de Ken Tyrrell y la mano de Jackie Stewart, los resultados no tardaron en llegar.

Ayer se cumplieron 52 años de la primera victoria de la marca en Fórmula 1. Jackie Stewart y la división Matra International vencieron en Zandvoort, en el GP de los Países Bajos de 1968. Y la alegría fue total para el equipo, ya que consiguieron hacer doblete al quedarse Jean-Pierre Beltoise la segunda posición, curiosamente, a bordo de la otra división, Matra Sport. Un hito más, sumado al hecho de que son la única marca que ha puesto dos equipos a la vez en pista. Ese año, la división de Matra International quedó 3ª en el Mundial de Constructores, mientras que Jackie Stewart rozó el título y se tuvo que conformar con la 2ª posición.

Unión total, éxito y despedida

Al año siguiente, Matra decidió abandonar momentáneamente sus funciones como motorista y centrarse en la division de Matra International. De esta forma, el equipo se convirtió en uno solo, centrando todos los esfuerzos en que su chasis y el innovador motor Cosworth congeniaran adecuadamente.

Jackie Stewart durante el GP de Alemania 1969. | Fuente: Wikipedia Commons

La decisión supuso un éxito rotundo y aplastante. Matra presentó su nuevo chasis, el MS80 y unido al DFV de Cosworth y al desbordante talento de Jackie Stewart, arrasaron. Lograron 6 victorias de 11 posibles y conquistaron su primer y único Campeonato del Mundo de Constructores de la Fórmula 1. Gran artífice de ello fue el británico Jackie Stewart, que fue el autor de todas las victorias del equipo y consecuente ganador del Mundial de Pilotos.

Sin embargo, en este tiempo Matra estaba también trabajando en su fabricación de deportivos. Jean-Luc Lagardère no perdía ninguna oportunidad estratégica y en 1970 la división francesa del fabricante Chrysler, Simca, llamó a su puerta. Su distribuidor de motores, Ford, lo consideró una traición directa y esto abrió una brecha insalvable con el proyecto de la Fórmula 1. Matra se vio obligado a distribuir de nuevo su propio motor, el Matra V12 y Tyrrell y Jackie Stewart tuvieron la caballerosidad de darles una oportunidad.

Pero las relaciones comerciales pesaron mucho más. Tyrrell venía avalado por Ford y Elf y estos eran competencia directa de los nuevos aliados de Matra, Chrysler y Simca. Siendo Ford y Elf inversores vitales para Tyrrell y confiando en los resultados ofrecidos por el Cosworth DFV, el británico no tuvo más remedio que romper su idilio con Jean-Luc Lagardère y Matra y seguir por su propio pie.

Un nuevo comienzo con distintos finales

En 1970, comenzó el principio del fin al sueño en la Fórmula 1 de Matra. Su motor no logró despuntar como el Cosworth DFV y sin las manos de Jackie Stewart, tampoco podían defender sus carencias como en 1968. El equipo consiguió algunos podios más hasta desaparecer de la parrilla tras 1972. En compensación, todo el éxito se fue a las 24h de Le Mans, siendo campeones en 1972, 1973 y 1974.

El i-Step, uno de los VTC en los que trabaja Matra ahora. | Fuente: Matra

Tras estos éxitos, Matra se centró en la innovación y fabricación de vehículos de calle, hasta nuestros tiempos actuales, en los que se han enfocado totalmente en la fabricación de vehículos eléctricos, comprometidos completamente con el medio ambiente.

Por otro lado, las cosas para Tyrrell comenzaron algo escaladas pero terminaron con final feliz. Sin el chasis de Matra, Tyrrell quedó desabastecido y tuvo que recurrir de nuevo a la participación bajo tutela de otro constructor durante, al menos, un año. Llegaron de forma atropellada a los brazos de March y los resultados, evidentemente, no fueron los deseados. La fiabilidad estuvo lejos de ser la deseada y Jackie Stewart pasó de arrasar en el Mundial a ganar solamente una carrera y quedar 5º en la general.

Aunque Tyrrell siguió trabajando en su propio chasis durante ese largo año y para la temporada siguiente, el éxito volvió a abrazarles. Por fin, Tyrrell Racing existía independientemente en Fórmula 1. El «debut» oficial no pudo ser mejor y a partir de 1971, iniciaron un idilio de 3 años con Jackie Stewart para el recuerdo. Un Título de Constructores y 2 subcampeonatos, sumados a los 2 Títulos de Jackie Stewart y un subcampeonato en el Mundial de Pilotos.

Tyrrell continuó su andadura en Fórmula 1 hasta el año 1998, eso sí, perdiendo fuelle con el paso de las temporadas. Tras ello, fueron comprados por British American Racing (BAR) y posteriormente por Honda Racing, hasta… Brawn GP y justo después la renacida Mercedes.

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