Mónaco, el hogar de los múltiples homenajes

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Con el paso de los años y de los Grandes Premios, en Mónaco se ha creado una norma no escrita que implica que algunos pilotos dedicarán sus diseños a darle un toque todavía más carismático y especial al fin de semana. Generalmente a través de cascos especiales para la ocasión, es una forma de darle una nota de color —y pillería— distinta a un mundo que, sobre todo con la incomprensible instauración de un modelo de casco al año para identificar mejor a los pilotos, normalmente tiende a ser gris o muy corporativista.

El Gran Premio de Mónaco, entonces, es objeto de un amplio número de gestos a su estilo de vida, sus calles, sus lugares emblemáticos o los personajes que fueron importantes para su historia o la vida de la Fórmula 1. Sea como homenaje o como muestra de respeto, no hay más que ver los cascos presentados estos días por los pilotos para darse cuenta de que Mónaco es especial se mire por donde se mire, así que vamos a echarles un ojo a estos diseños y explicarlos.

McLaren, conmemorando una alianza legendaria

Aunque, curiosamente, el primer caso al que vamos a pasarle la lupa no se trata de sólo un casco, sino de un cambio completo de parte de un equipo. La escudería McLaren, a causa de la prolongación de su relación con la marca de lubricantes Gulf Oil, ha tenido por bien revolucionar su decoración para dar cabida a unos colores que, a lo largo y ancho del automovilismo, han sido especiales.

El azul claro y naranja de Gulf cobra así protagonismo en el McLaren MCL35M, rememorando así a vehículos como los McLaren F1 GTR que compitieron en Le Mans a finales de los 90 y a otros como los Porsche 917K o Porsche 908/3, curiosamente una marca, la alemana, un pelín más ligada a la empresa americana. En el caso de la Fórmula 1 en sí, estos colores son algo más extraños, siendo el único caso reseñable la entrada privada del italiano Alessandro Pesenti-Rossi con un Tyrrell 007 con los colores de Gulf en 4 carreras de 1976.

Pero no sólo se ha quedado la historia en los colores del monoplaza, sino que también Daniel Ricciardo y Lando Norris han hecho guiños especiales en sus cascos e indumentaria. Algo más reseñable es el diseño escogido por el australiano, haciendo mención directa a la historia de la McLaren Cars de Bruce McLaren y sus participaciones en América en Can-Am e Indianápolis, un mundo que parece atraer bastante al ganador del Gran Premio de Mónaco en 2018.

De monegasco a monegasco, Charles Leclerc y Louis Chiron

A día de hoy, el único piloto monegasco en ganar su Gran Premio local es Louis Alexandre Chiron, un hito que logró en 1931. A la postre, Chiron también vencería en el Rally Monte Carlo, consiguiendo esta especie de doblete del automovilismo monegasco que le sigue situando como la figura más laureada de la disciplina deportiva. A esa figura aspira superar un Charles Leclerc que va por muy bien camino, ya superado a su compatriota en lo que números en Fórmula 1 se puede referir.

El joven piloto de la Scuderia Ferrari precisamente conmemora este fin de semana la victoria de Chiron ese 19 de abril de 1931 a bordo de un Bugatti. Sin olvidar el estilo de su casco, Leclerc ha dejado que las chapas del azul que representaba a los bólidos franceses ocupen gran parte del mismo, acompañando con su dorsal en esa fuente «pintada a mano» que, aunque no sea el 19, por ahí anda el número.

Aunque no esconda mucho más secreto, es un bonito homenaje a una figura cuyo nombre está presente en el trazado que él ayudó a maquinar. Aunque todo el mundo siga considerándola —con criterio acertado— la chicane de la piscina, el Virage Louis Chiron es el nombre que se le da a la curva posterior a Tabac, dejando plasmada la importancia del monegasco en un circuito donde, evidentemente, es muy apreciado.

Williams alcanza los 750 Grandes Premios

Aunque este tipo de conmemoraciones siempre traigan a la mesa el debate de si son datos certeros o no, el hecho es que Williams está celebrando su Gran Premio número 750 en Mónaco. En un trazado donde consiguieron tres victorias en su historia, siendo la última en 2003 gracias a Juan Pablo Montoya, Williams ha colocado en letras doradas esta cantidad y, además, ha ofrecido a sus seguidores el aparecer con su nombre en el halo del monoplaza.

No es la primera vez que Williams hace este truco, aunque la última ocasión se debió a algo menos celebrable. En la pretemporada de 2019, los de Grove colocarían en los laterales de sus alerones traseros los nombres de todos sus trabajadores a modo de agradecimiento al poder preparar y poner en pista su Williams FW42. Con los problemas y los retrasos por bandera, la época oscura de los británicos daría sus primeros pasos esa temporada.

Con todo, que el árbol no nos impida ver el bosque, pues la huella que ha dejado Williams en la Fórmula 1 es prácticamente imborrable. Fruto de ello son los cascos de George Russell y Nicholas Latifi, que han dedicado sus diseños a reflejar pedacitos de la vida de Williams en las carreras que vieron crecer a la estructura fundada por Frank Williams. El británico no es la primera vez que juega esta carta, aunque en la última ocasión alguna que otra errata chafaron su bonito gesto a su equipo.

Con o sin homenaje, Mónaco lo merece

Pero Mónaco no solo se trata de recordar a pasados pilotos o figuras del automovilismo. Los pilotos también pueden hacerse pequeños caprichitos en forma de, por ejemplo, el casco de Valtteri Bottas para este fin de semana. El suyo, en palabras del piloto finlandés, refleja cómo el circuito de Mónaco es como un parque de atracciones para los competidores, divertido y con subidas y bajadas cual montaña rusa.

Por ello, el estilo cartoony toma el máximo protagonismo en su casco, separándose bastante del diseño que llevaba durante las primeras pruebas de esta temporada de 2021. ¿Supondrá este casco un cambio de aires para animar su curso o seguirá estando en el vagón de cola de los equipos más punteros en lucha por el mundial?

Mónaco, desde luego, es diversión, desenfreno y el lugar ideal para diseños más libres. En el pasado hemos visto cascos como el de Sebastian Vettel en 2013, reflejo absoluto del espíritu monegasco más picante y subido de tono al llevar en su parte trasera a una chica cuya ropa se iría volviendo invisible si aumentaba la temperatura del propio casco. Ni que decir tiene que esto no llegaba a un desnudo total, pero sigue siendo una solución más bien curiosa.

También Fernando Alonso, Lewis Hamilton o Kimi Räikkönen se sumaron a esta moda, como también pilotos como Esteban Gutiérrez, Sergio Pérez, Marcus Ericsson o Jean-Eric Vergne en su día, algunos homenajeando a pilotos de otras épocas o simplemente dándole un aire más especial a sus participaciones en el Gran Premio de Mónaco.

Tampoco podemos olvidarnos de la pasada edición del Gran Premio en 2019, si bien es cierto que esta estaría marcada por un suceso ostensiblemente más triste y cubierto con un aura nostálgica. El fallecimiento de Niki Lauda seis días antes de la disputa de la carrera marcaría a todo el paddock, que se volcaría en masa para conmemorar al expiloto austríaco, vinculado en sus últimos años al equipo Mercedes bajo el cargo de «Non-Executive Chairman».

Equipos y pilotos sin distinción unirían sus fuerzas para recordar al tricampeón ese fin de semana que, finalmente, se cerraría con una victoria de Lewis Hamilton y un segundo puesto de Sebastian Vettel como guinda al recuerdo de Niki Lauda.

Felipe Drugovich y «el rey de Mónaco»

Pero esto de los homenajes no es exclusivo de la Fórmula 1 ni muchísimo menos. Si no, que se lo pregunten a un Felipe Drugovich bien conocedor del empuje de Ayrton Senna, no solo en Brasil, sino también en las calles monegascas donde brilló siempre —o casi siempre— que acudía a ellas. El piloto de MP Motorsport cita al tricampeón del mundo de Fórmula 1 en su casco y hace mención a, como no, el glamour y el lujo de Mónaco en su protección.

Otro que también se ha apuntado al glamour es Robert Shwartzman, que para esta ronda especial de la FIA Fórmula 2 en su regreso a las calles monegascas se ha dejado llevar por el oro y los quilates para pintar su casco prácticamente en su totalidad de eso, de dorado. El piloto ruso enseñaba su casco hace unos días y dejaba claro que a los pilotos de las categorías inferiores también les empuja la fiebre de Mónaco a la hora de llevar nuevos looks.

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