La herencia de Adrián Campos: Alonso, pilotos campeones y el sueño de la F1

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Cuando un hecho es totalmente inesperado, la reacción natural del cuerpo humano tiende al shock. A pesar de que el ciclo de la vida es un fenómeno predecible, el ser humano nunca se acostumbra al efímero paso del tiempo y a los decesos que deja por el camino. La pérdida de Adrián Campos, a los 60 años de edad, significa un vacío enorme dentro del mundo del automovilismo español y mundial.

El legado del piloto alzireño es extensible a todos los palos que ha tocado a través de su trayectoria profesional: desde piloto de Fórmula 1 con Minardi hasta fundador de su propio equipo, Campos Racing, sin relegar a un puesto inferior su papel como manager de grandes deportistas, como Fernando Alonso. La senda que labró el valenciano despejó los hierbajos que se encontraban por el camino, dejando una ruta más limpia a las futuras generaciones españolas.

Adrián Campos en el GP Mexico de 1987 | Minardi F1 Team

Marc Gené, Fernando Alonso y Antonio García, ‘Made in Campos Racing’

El nacimiento del equipo Campos Racing Motorsport se produjo en València, en 1997. Tras la fundación y recalar en el Open Fortuna by Nissan —predecesora de las World Series by Renault—, Adrián Campos aupó a sus monoplazas a Marc Gené y a un jovencísimo Antonio García en 1998.

El de Sabadell se condecoró ganador del certamen y, un par de cursos más adelante, el madrileño conseguía el ansiado título de la antesala formativa de la Fórmula 1. Entre medias, en 1999, un tal Fernando Alonso, en su primera experiencia en monoplazas, brilló con luz propia y se alzó con la corona del Euro Open con un monoplaza Campos.

Marc Gené celebra en el podio su victoria junto con Adrián Campos, en 1998 | Campos Racing

A principios de siglo, las tres figuras más destacables del panorama español fueron apadrinadas por el alzireño con el mayor de los cuidados. A través del conjunto Minardi, tanto Gené, Alonso como García probaron el modesto bólido italiano de Fórmula 1, siempre bajo la atenta mirada de Campos. Sus indiscutibles potenciales a explotar, más la guía fiel del veterano expiloto español, catapultaron al gran circo al catalán y al asturiano. Antonio García, en cambio, encarriló su trayectoria por otros derroteros.

La historia avala el buen ojo que tuvo Campos para auxiliar aquellas promesas del automovilismo nacional. Los logros deportivos de estos tres pilotos hablan de por sí. Un polifacético Fernando Alonso, con el que fue más allá al convertirse en su mánager hasta 2004, es una auténtica leyenda de este deporte por sus múltiples triunfos y campeonatos.

Antonio García, Fernando Alonso y Adrián Campos celebrando una victoria en el Open by Nissan | Campos Racing

Mientras, García se ganó el apodo de “Rey de España” por sus innumerables destellos de magia en la resistencia. También Gené supo hacer brillar su palmarés en la máxima categoría o en las 24 Horas de Le Mans. Desde luego, la intervención de Adrián Campos en sus trayectorias deportivas tuvo un peso relevante en el devenir de sus éxitos posteriores, al ligar el concepto ganador a sus nombres cuando estaban bajo su tutela.

Sacar a relucir el producto español, objetivo primordial para Campos

Ante el hito de haber extraído tales piedras preciosas del territorio español, Campos Racing se convirtió en una cantera para promocionar a las jóvenes promesas de España. Más allá de Gené, Alonso o García, Campos acompañó en la formación de sus trayectorias a personalidades como Sergio Hernández, bicampeón de las WTCC Independents Trophy, Roldán Rodríguez, probador para Spyker F1, o Álvaro Barba, ganador del GP Open 2010.

Tal era su compromiso que en 2006, en la GP2 Series, con Adrián Vallés —campeón de la Superleague Fórmula 2009— y Félix Porteiro, alineó la primera dupla 100% española dentro de su equipo de la antesala de la F1, aunque el éxito de la pareja no rebosó en la general. Cómo no, Germán Sánchez, vencedor de la F3 Española 2008, o Bruno Méndez, ganador del European F3 Open 2009, entraron en un lugar de privilegio en la historia de la escuadra valenciana al campeonar con Adrián Campos.

Adrián Vallés y Félix Porteiro, junto con Adrián Campos, en la presentación de Campos Racing en 2006 | Campos Racing

El piloto de Fórmula 1, Roberto Merhi, ha deseado volver a la categoría reina en numerosas ocasiones pasando por la Fórmula 2. Adrián Campos siempre le dio la oportunidad al benicense, en calidad de piloto temporal, para rehacerse en la antesala del gran circo, consiguiendo en Yas Marina 2018 un podio con el monoplaza español. Rafael Sarandeses, Borja García, Marco Barba, Manuel Saez, o su propio hijo, Adri Campos Junior, fueron otros tantos deportistas españoles que pasaron por las manos del alzireño.

Su último diamante en bruto, Álex Palou, se encuentra realizando el sueño americano en la IndyCar, con Chip Ganassi Racing. Pese a que el catalán no destacó en la GP3 Series con el conjunto de la Ribera Alta, la escuadra alzireña siempre le dio cobijo al piloto vilamajorí desde sus inicios, de manera directa o indirecta. Fue la última gran apuesta de Adrián Campos, demostrando una vez más que el radar de captar talento lo tenía bien engrasado.

Álex Palou y Adrián Campos en la Eurofórmula Open 2017 | Campos Racing

Sergio Pérez, Jack Aitken, Rio Haryanto, Vitaly Petrov, Lucas di Grassi o Giorgio Pantano, entre otros

A pesar de la dificultad, Campos Racing llegó a la cúspide deportiva en la temporada 2008, cuando el equipo alzireño alzó el título de la GP2. Al tener toda una trayectoria de éxitos, los valencianos tuvieron el honor de recibir el entry para ser, en 2010, un nuevo equipo de Fórmula 1. Pese a que la idea original era ambiciosa, la crisis que azotaba España, más el cambio de límite de presupuesto, hizo que Campos abandonase a su hijo antes de tiempo.

Anteriormente, adaptados ya a la GP2 Series, Campos Racing dio un salto de calidad gracias al haber recuperado y potenciado a pilotos de la talla de Giorgio Pantano. Ante el paso del italiano por la F1, la estructura liderada por Adrián Campos supo potenciar todas las cualidades del patavino, quedándose muy cerca del título en 2007 y cosechándolo, finalmente, en 2008, con Racing Engineering.

Adrián Campos y Bernie Ecclestone en el Circuit Ricardo Tormo | Campos Racing

Vitaly Petrov también maduró en la sede de Alzira antes de dar el salto al gran circo. Pese al poco bagaje de carreras del de Víborg respecto a sus rivales directos, el ruso supo encontrar su lugar en el automovilismo en València, con Adrián Campos al mando de la dirección del equipo. La constante evolución del ex de Renault permitió a Petrov casi cuadriplicar sus puntos en la general de 2007 a 2009, situándose como subcampeón con Addax Team.

El ruso, junto con Lucas di Grassi, formaron en la GP2 el dúo más regular de 2008, de ahí el título por equipos para Campos. El brasileño fue una referencia absoluta que supieron exprimir en el equipo ribereño al máximo, mejor que ART en 2007 o Racing Engineering en 2009. Su calidad permitió al carioca ir a la Fórmula 1 con Virgin o saborear las mieles del WEC o la Fórmula E, ya como campeón.

Adrián Campos celebrando con Vitaly Petrov y Lucas Di Grassi el título de la GP2 Series | GP2 Media

Para más índole, Rio Haryanto fue también cocinado con el fuego adecuado gracias a su paso por la sede de Campos. Pese al potencial mostrado en la GP3 Series, el indonesio no terminó de explotar hasta que no llegó a las filas alziristas en GP2. El cambio de mentalidad, acompañado por una mayor seguridad en el coche, provocó que Manor fichase al asiático —aparte, la cantidad monetaria depositada—.

Con una mayor brevedad, el piloto de Red Bull, Sergio Pérez, disfrutó de la experiencia de correr para Campos Racing en la GP2 Asia Series 08-09, donde amasó su primer par de triunfos de la antesala de la F1. Lando Norris, en 2017, debutó en la F2 con el conjunto español en la última ronda del campeonato para iniciar así su aprendizaje en la categoría. En suma, Jack Aitken ha sido el último bastión curado por Campos dentro del gran circo.

Sergio Perez celebrando su primera victoria en la categoría GP2 con Campos Racing | GP2 Media

No sólo pierde el automovilismo español una figura importante. En general, el mundo del automovilismo cae en pena por una pérdida que deja un agujero negro. Un hombre capaz de olfatear el talento a kilómetros, más todo lo aportado al mundo del motor, quedará escrito en los libros de historia.

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