Señales del futuro | Qué pasó… en el GP de Abu Dabi 2009

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A pesar de ser uno de los Grandes Premios más jóvenes del calendario actual, Abu Dabi ha sido escenario de algunas de las carreras que más han marcado al público de la Fórmula 1 esta década, aunque sí es cierto que jugaba con la ventaja de ser, por norma general, la última carrera de la temporada. Su ostentosa ubicación en estas once ediciones ha sido el circuito de Yas Marina, un trazado construido sobre la isla artificial que le da nombre y que se proclamaría como la creación más «jugosamente económica» de Hermann Tilke.

El Mónaco de Oriente sería la segunda aventura de la Fórmula 1 tras Baréin en esta zona del globo, un Gran Premio que, para más espectacularidad, daría comienzo de tarde para concluir de noche, siempre iluminado por el espectacular montaje de LEDs que rodea el circuito. Un constante despliegue de riquezas que, a pesar de todo, ha encontrado en la dificultad para adelantar a la horma de su zapato, solventado a cañonazos por el dudoso uso del DRS durante estas últimas ediciones. Con todo, hubo un tiempo en el que esta tierra prescindió de dicha tecnología.

La historia de hoy nos remonta a una de las mil y una noches vividas en Abu Dabi en las que apenas hubo cuento, pero sí una buena demostración de cómo es correr en Yas Marina. Con el título decidido a favor de Jenson Button y su imparable BrawnGP, la presión sería inferior para la dupla inglesa, pero no para su compañero, Rubens Barrichello, todavía sumergido en una batalla por el subcampeonato con la revolución que era Sebastian Vettel.

EL CONTEXTO | Dos temporadas en una

¿Imparable? Lo cierto es que el BrawnGP sí fue imparable, pero solo durante siete Grandes Premios, más que suficientes para dinamitar el campeonato. La historia del doble difusor que daría un vuelco a la Fórmula 1 tendría su capítulo final en el Gran Premio de Turquía para Jenson Button, que no podría volver a subir al cajón más alto del podio. Rubens Barrichello todavía prolongaría hasta el Gran Premio de Italia ese fantástico rendimiento pero, a partir de ahí, el resto de equipos darían caza y apartarían del camino a los monoplazas de Brackley.

Esa segunda temporada dentro del curso de 2009 tendría a un gran protagonista, y es que Sebastian Vettel no se resignaría en ningún momento y aprovecharía sus oportunidades al máximo. A pesar de dos abandonos consecutivos en Hungría y Europa, el alemán se presentaría con un Red Bull que empezaba a demostrar unos matices de coche dominador con permiso de una McLaren algo gris, pero que se desperezaba en esta «segunda temporada».

En Abu Dabi, aunque el título de pilotos y de constructores estuviese sentenciado, todavía quedaban muchas cosas en juego. Sebastian Vettel se jugaría la honra con Rubens Barrichello, aunque tampoco podían bajar la guardia, pues Mark Webber sería juez en esta batalla. En un mundo aparte, tanto McLaren como Ferrari llegaban con las espadas en todo lo alto, pues el tercer puesto de constructores estaba más ajustado que nunca: un solo punto distanciaba a los de Maranello y los de Woking, que habían asaltado el puesto en Brasil. El estreno del circuito de Yas Marina en el mundial, pues ya había sido catado por categorías inferiores previamente, sería clave.

QUÉ PASÓ EN EL GRAN PREMIO | El mensaje al mundo de Red Bull

A pesar de que las miradas podían estar puestas en otras luchas, el que robaría los focos el sábado sería Lewis Hamilton. El británico obtendría la cuarta pole de la temporada y empataría en primeros puestos con Vettel y Button, aunque estaba por ver si el McLaren MP4-24 podría poner freno a los dos Red Bull y los dos BrawnGP. Su compañero, Heikki Kovalainen, arrancaría desde la decimoctava posición tras una sanción. En el caso de los Ferrari, Kimi Räikkönen partía undécimo y Giancarlo Fisichella, con la presión de ejercer como sustituto, último.

Como cabría esperar, la salida sería uno de los puntos álgidos de la carrera, aunque los cinco primeros no variarían sus posiciones a pesar de un ligero toque de Barrichello con Webber en la primera curva. Por detrás la historia sería bastante diferente, con Kovalainen ganando hasta cinco puestos para situarse justo tras Kimi Räikkönen y la representación española, Fernando Alonso y Jaime Alguersuari, sufriendo en los primeros metros. Tan solo la lucha de Robert Kubica y Jarno Trulli, toque incluído, le añadiría algo de picante a las quince primeras vueltas.

Desde este punto, las primeras paradas en boxes para aquellos destinados a una estrategia a dos paradas darían comienzo. Barrichello sería el primero en pasar por los garajes, seguido por Kubica, el líder Lewis Hamilton y Jenson Button, que al incorporarse a pista se encontraría con una inesperada sorpresa en forma de un joven Kamui Kobayashi. El aquel entonces sustituto de Timo Glock en Toyota, que buscaba una estrategia a una sola parada, lanzaría un ataque frontal al británico, que se iría largo y sería superado en las curvas 8 y 9. Kobayashi, lejos de quedarse ahí, abriría hueco.

En poco menos de un instante llegarían los dos abandonos de la carrera. Primero, Jaime Alguersuari sufriría de dolencias en el cambio de su Toro Rosso y, tras equivocarse de casilla de boxes y detenerse en la del equipo Red Bull en el mismo instante en el que Sebastian Vettel acudía a hacer su parada, abandonaría. El propio Vettel conseguiría salir por delante de Hamilton tras su parada, y es que el de Stevenage poco tardaría en sufrir problemas con sus frenos, abandonando en la vuelta 20 y dejando pista libre para el alemán.

A partir de ahí, los pilotos enfocados a una sola parada en boxes deberían sobrevivir frente a aquellos a dos paradas. Con el sol cayendo por primera vez en una carrera de Fórmula 1, el liderato de Sebastian Vettel nunca llegaría a ponerse en aprietos, aunque la segunda posición que Mark Webber obtendría tras el abandono de Hamilton sería otro cantar. Jenson Button subiría el ritmo para recortar las diferencias con el australiano y ofrecería unas últimas vueltas de infarto, mientras Rubens Barrichello se defendía en la distancia de un sorprendente Nick Heidfeld y Kamui Kobayashi, que llevaría a la sexta posición a su Toyota en su segunda carrera en Fórmula 1 tras una gran actuación, siendo el séptimo y hasta ahora último piloto japonés en obtener puntos.

La lucha entre McLaren y Ferrari sufriría un último capítulo casi prescindible. Tras el drama de Lewis Hamilton, los dos pilotos finlandeses no podrían superar la undécima posición, mientras que Giancarlo Fisichella hundía cualquier opción de firmar un buen papel al recibir un drive through por exceder el límite de velocidad en el pit-lane. Esto dejaba la lucha tal y como se quedó en Brasil, con McLaren al frente por tan solo un punto.

De esta forma, y a pesar de la intensa presión de Jenson Button, el equipo Red Bull obtendría el cuarto doblete de su historia y lanzaría un mensaje al mundo de cara a 2010, presentándose como la opción más sensata a presentar batalla contra a una BrawnGP que, al año siguiente, dejaría de existir como tal ante la reaparición de Mercedes en la Fórmula 1 como equipo oficial.

POR QUÉ ESTE GRAN PREMIO | Abu Dabi volverá a pasar de puntillas

Un año más, el visualmente espectacular circuito de Yas Marina acogerá un Gran Premio de Fórmula 1. Dentro de esta temporada 2020, el de Abu Dabi será una de las afortunadas prueba que más se aproximará a sus fechas originales, pues será la encargada un curso más de cerrar la temporada. Muchas han sido las voces que han proclamado que esta ubicación no es la idónea para concluir la temporada y que, tal y como la historia más romántica podría contar, debería cerrarse en Interlagos, el circuito que ha dado a la afición los finales de temporada más colosales de este siglo.

Con todo, Abu Dabi ha decantado el título en hasta 3 ocasiones, dos de ellas en esta era híbrida. El problema es que, una vez más, el Gran Premio volverá a ser intrascendente para la gran mayoría de luchas, sobre todo las que implican el título de campeón de pilotos y equipos. Un curso más, el público deberá conformarse con la lucha de la «Fórmula 1.5» y, aunque esto pueda resultar un consuelo un tanto triste para ofrecer algo de emoción a esta prueba, tampoco hay que despreciar la importancia de la misma. Eso sí, prohibido olvidarse del subcampeonato, y es que Max Verstappen todavía posee una mínima oportunidad de superar a un malherido Valtteri Bottas.

La lucha por ser el mejor del resto ha quedado sellada en un duelo directo entre Sergio Pérez y Daniel Ricciardo, mientras que la sexta plaza e incluso el TOP 5 queda a mano de hasta cinco pilotos. En lo que a constructores respecta, Racing Point asestó un duro golpe a la lucha contra McLaren y Renault, pero todo puede suceder, sobre todo en una temporada que ya se ha demarcado como una de las más caóticas y que resultados más sorprendentes ha arrojado en mucho tiempo. ¿Merecerá la pena esta duodécima edición del Gran Premio de Abu Dabi? Sin duda, siempre que se le de relevancia a las luchas todavía en pie.

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