Il ritorno, la categoría Hypercar devuelve a Ferrari a Le Mans

0
Comparte

Hoy en día la gente espera ansiosa el regreso de su grupo favorito, de una serie que les enganchó antaño o de una saga de libros. Planes, rumores, supongo que prácticamente todo el que lea este artículo ha pasado por una situación similar. La historia del automovilismo está plagada de regresos, tanto por parte de pilotos como por parte de marcas y equipos.

Mercedes volvió en 2010 a la Fórmula 1 después de 55 años, Niki Lauda volvió en 1982 después de dos temporadas retirado para ganar su tercer título, y un largo etcétera. La semana pasada Ferrari anunció una de las noticias más esperadas del automovilismo: su regreso a las 24 horas de Le Mans, un lugar donde vencieron y donde fueron vencidos, pero donde hicieron historia. Los Cavallinos llevan dormidos desde 1973 en La Sarthe, pero ahora han despertado.

Tras la segunda guerra mundial, Ferrari ganó 9 de las primeras 17 ediciones que se disputaron, convirtiéndose durante muchos años en la marca más laureada de todos los tiempos. Luigi Chinetti y Peter Mitchell-Thomson se impusieron en la edición de 1949 a los mandos de un Ferrari 166 MM privado. Tres años más tarde, en 1952, aparece por primera vez Ferrari como equipo oficial y con dos de sus estrellas de Fórmula 1: Alberto Ascari y Luigi Villoresi. El vínculo entre el Gran Circo y las 24 horas de Le Mans era muy importante para Ferrari, que solía colocar a sus estrellas de F1 en la parrilla de salida de La Sarthe. Y así fue como en 1954 llegó la primera victoria oficial de la Scuderia, con el argentino José Froilán González y con Maurice Trintignant.

Después de tres años de dominio de Jaguar, Ferrari volvió a alcanzar la gloria con Phil Hill y Oliver Gendebien, dos pilotos que le dieron a los italianos 4 triunfos en las 24 horas de Le Mans y un campeonato del mundo de Fórmula 1. En 1963 y tras tres triunfos consecutivos, llegó finalmente la victoria de dos italianos a los mandos de un Ferrari en Le Mans. Ludovico Scarfiotti y Lorenzo Bandini dominaron una carrera donde los seis primeros clasificados tenían el Cavallino Rampante en el morro. A esa victoria le siguieron dos más, hasta que en el año 1966 comenzó una etapa muy complicada para Ferrari. Los costes comenzaron a crecer y los cambios de normativa no fueron bien recibidos.

Ford les ganó el mano a mano tanto en 1966 como en 1967, carrera que posiblemente sea todavía más interesante que la que llevaron Matt Damon y Christian Bale a la gran pantalla. Ferrari y Porsche se vieron las caras en 1970 y 1971, pese a que en este segundo año la Scuderia no corriera de manera oficial. En 1973 volvieron con el prototipo 312PB y con sus dos pilotos de Fórmula 1: Jacky Ickx y Arturo Merzario. Este último consiguió junto al brasileño Carlos Pace la segunda posición absoluta, en la última carrera oficial de Ferrari en Le Mans. Desde entonces hemos visto muchos Ferrari, pero ninguno de ellos oficial. Ni los diferentes GTs ni el 333 SP se pueden considerar programas oficiales y hasta ahora los italianos se han centrado en la Fórmula 1.

Pero en 2023 esto cambiará. 50 años después de aquella última carrera, Ferrari volverá a tener presencia oficial en Le Mans. La nueva normativa Hypercar promete y mucho, tanto con los LMH del Mundial de Resistencia como con los LMDh del IMSA americano. Toyota estará ya desde este año, Peugeot entrará el año que viene. Por parte del campeonato americano, Audi y Porsche han confirmado también su presencia. Era el momento de volver y Ferrari lo sabía. En 2023 la Scuderia volverá en busca de su décima victoria en las 24 horas de Le Mans. Todo nombres grandes, el posible inicio de una nueva era dorada de las carreras de resistencia.

¿Cuál puede ser el futuro de Ferrari en resistencia?

Un programa oficial necesita obviamente pilotos oficiales y Ferrari tiene bien donde escoger. Charles Leclerc ha admitido que si tiene la oportunidad el quiere correr las 24 horas de Le Mans con Ferrari, después de la experiencia en la edición virtual del año pasado. Esto podría abrirle también la puerta a Carlos Sainz, si el español continúa en la Scuderia. Mirando otras posibles opciones, un nombre que debería de estar en todas las quinielas es el de Antonio Giovinazzi. El italiano tiene experiencia ya en carreras de resistencia y firmó una gran actuación hace tres años cuando participó en la categoría GTE Pro.

Callum Ilott suena también para ser parte del programa LMH. Tras ser subcampeón en la Fórmula 2, este año debutará en carreras de resistencia con Ferrari además de ser piloto de pruebas de la Scuderia. Una posición idónea para acabar corriendo el Mundial de Resistencia. Aunque ya llegaría con una cierta edad, sería muy interesante ver a Kimi Räikkönen correr en Le Mans. Talento, velocidad y madurez, puede ser una combinación muy efectiva.

No hay que descartar tampoco a los pilotos que actualmente corren en las diversas categorías de GTs con Ferrari. James Calado es posiblemente el piloto más idóneo para este papel, aunque otros como Alessandro Pier Guidi, el español Miguel Molina, Davide Rigon, Antonio Fuoco o por qué no, un regreso de Sam Bird, son opciones muy válidas.

En definitiva, Ferrari quiere volver a las carreras de resistencia por la puerta grande. 50 años después de su última aparición oficial, estoy seguro que pondrán toda la carne en el asador para esa edición de 2023, que apunta a ser una de las más apasionantes de la historia. Hasta que no se revele más información, solo nos queda especular sobre las alineaciones. De momento solo nos queda agradecerle a Ferrari por apostar por esta nueva categoría y por contribuir con su nombre, su historia y su mito a esta nueva era de las 24 horas de Le Mans.

Quizá te interese
Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *